5 marzo, 2020 Blog

El papel de la mujer en la tecnología

La tecnología no debe entender de género, raza, edad o cultura.

Desde 1975, la ONU (Organización de Naciones Unidas) ha institucionalizado el día 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer. Son muchas las versiones sobre su origen, no obstante, la más actual se remonta al 8 de marzo de 1957, cuando un grupo de trabajadoras del sector textil salió a las calles de Nueva York para reivindicar sus derechos laborales.

En España, este día se celebra desde 1910, año en el que tuvo lugar la primera incorporación de la mujer a la Enseñanza Superior en igualdad de condiciones que el hombre.

Naciones Unidas viene realizando un llamamiento para que, en 2030 se alcance una igualdad de género 50-50. Teniendo en cuenta los datos actuales, aún queda un gran camino que recorrer, siendo esta brecha más acuciante en el ámbito tecnológico.

Históricamente algunas de las mujeres más destacadas por su importancia en el ámbito de la tecnología, son:

  • Ada Lovelace: matemática inglesa que allanó el camino para la programación. Así, un siglo antes de que comenzara la era de las computadoras, en 1843, escribió en su trabajo “Notas”, cómo iba a funcionar una computadora y cómo el aparato podía programarse para realizar cálculos.
  • Hedy Lamarr: diva del cine americano y notable ingeniera, consiguió patentar el primer sistema basado en el espectro ensanchado, permitiendo el funcionamiento de las comunicaciones inalámbricas, sin las cuales hoy no podríamos imaginar el mundo actual. ¡En la actualidad, no nos imaginamos un mundo sin wifi!
  • Jude Milhon: hacker y defensora de la programación digital, fue una de las primeras en adentrarse en el mundo que conocemos como internet. Autodidacta, aprendió a programar para enseñar a las demás mujeres a conectarse a la red.

Hoy en día, en España, la mujer ha ido escalando posiciones, aunque el techo de cristal sigue siendo todavía elevado. Según los datos recogidos en el informe “Mujeres en la economía digital” elaborado en 2019 por la Asociación Española de la Digitalización (Digital ES), solo el 3% de las mujeres tienen un título superior relacionado con el sector tecnológico o digital.

Se desconoce cuál es el motivo que constata esta situación, pero los estereotipos, prejuicios y factores culturales tienden a mantener una imagen de que lo tecnológico es algo masculino.

La solución a este problema debería de plantearse desde una etapa temprana, orientando la educación hacia un pensamiento computacional, programas, datos, redes sociales etc. con una adecuada formación y orientación laboral, para continuar con acuerdos de colaboración entre universidades y empresas que motiven a la mujer y despierten su interés a realizar carreras STEM.

No solo en días como el 8M es necesario empoderar a la mujer y romper la percepción de que su eficacia es más baja que la masculina, sino que todos los días han de ser un refuerzo para que esta desigualdad llegue a ser una anécdota el día de mañana.

Solo con la unión de todos, se conseguirá que el talento sea talento y no entienda de género, raza, edad o cultura.

Share: